Es curioso de ver como las torrijas, ese postre ideado en su momento para aprovechar el pan del día anterior, se fue convirtiendo, con el paso del tiempo, en un postre que admite mil elaboraciones distintas, llegando a alcanzar tintes muy sofisticados.

Desde las originales, en vino o leche hasta las más “modernas”, bañadas en miel, chocolate, natillas, crema inglesa….hasta se tiene legado a hacer un refresco de torrijas….

Encontramos documentación que hacen referencia a esta receta ya en el siglo V. Será allá por el siglo XV cuando aparezcan las primeras referencias documentadas en España de la torrija.

Para estas de hoy vamos a emplear dos tipo de pan. Una barra de pan blanco común, y otra de pan de país, o pan Gallego, en el que se emplea trigo de Galicia, y que le da un aspecto más oscuro, más rústico y es más sabroso.

Torrijas de leche

Tipo de receta: Postres y meriendas

Tiempo empleado:

  • Preparación: 10 minutos (más 24 horas de refrigeración de la leche)
  • Fritura: 2 minutos por cada lado a cada torrija
  • Tiempo total: 25 minutos

Porciones: 8

Información nutricional por cada porción:

  • Energía: 172
  • Grasas: 12,3 g
    • De las cuales saturadas: 0,3 g
  • Carbohidratos: 11,4 g
    • De los cuales azúcares: 3,8 g
  • Fibra: 0,25 g
  • Proteínas: 4,1g

INGREDIENTES:

  • 3/4 litro de leche
  • Monda medio limón sin la parte blanca
  • 2 ramas de canela
  • 1 barra de pan de hace 2 días
  • 3 huevos M-L
  • 2 cucharadas soperas de azúcar
  • 1 cucharada de postre de canela molida
  • Aceite de oliva virgen extra para freír

PASOS:

  1. Metemos en la nevera por 24 h. 750 ml. De leche junto con la monda de medio limón grande troceada sin lo blanco y dos ramas de canela.
  2. Al día siguiente cortamos rebanadas de pan de dos días de unos 2 cm de grosor.
  3. Batimos 3 huevos y reservamos.
  4. Preparamos papel de cocina sobre un plato para retirar las torrijas de la sartén.
  5. Mezclamos 2 cucharadas soperas de azúcar con 1 de postre de canela.
  6. Calentamos suficiente aceite en una sartén no muy grande para dos torrijas.
  7. Empapamos las rebanadas de pan en la leche.
  8. Las pasamos por el huevo batido.
  9. Las escurrimos un poco y las freímos de 2 en 2 en aceite a unos 170-180º C
  10. Les damos unos 2 minutos por cada lado.
  11. Las vamos sacando al papel absorbente.
  12. Espolvoreamos algo de azúcar con canela por encima.
  13. Servimos.

Vamos allá con el paso a paso fotográfico:

Vamos a empezar preparando la leche en la que vamos a remojar nuestras torrijas. Puede hacerse calentándola con azúcar, canela y mondas de limón, o puede meterse la leche en la nevera el día anterior con la monda de medio limón grande, sin lo blanco, que puede amargar y dos ramas de canela. Yo empleo este último método y dejo por 24 horas 750 ml. de leche con la canela y las mondas de limón. Es importante hacer trozos pequeños tanto de las mondas de limón como de las ramas de canela. Aromatizarán más y mejor.

Vamos cortando rebanadas de pan de nuestra barra, de unos 2 cm. Puede emplearse tanto pan del día anterior, o de un par de días como el del mismo día. Tan solo debemos tener en cuenta que si empleamos pan del mismo día, tenemos que remojarlo menos, pues sino se nos puede partir al ablandar por la acción de la leche.

Voy a emplear dos tipos de pan diferentes: pan blando y pan del país, o pan gallego. Se ve aquí la diferencia de color de la miga de uno y otro.

Vamos a emplear una sartén no muy grande, en la que nos cojan dos torrijas, ya que las iremos haciendo de dos en dos, para que no se nos baje mucho la temperatura del aceite.

Vamos adelantando las cosas y batimos 3 huevos M-L

También colocamos papel absorbente en un plato que será a donde saquemos nuestras torrijas una vez hechas para que elimine el aceite sobrante.

Mezclamos 2 cucharadas soperas de azúcar con 1 de postre de canela. Este paso es opcional y podemos usar solamente azúcar, por ejemplo.

Mezclamos bien. Esto será con lo que espolvoreemos nuestras torrijas una vez sacadas de la sartén.

Echamos aceite de oliva virgen extra en cantidad suficiente para que al dar la vuelta a las torrijas se hagan bien por todo. Lo calentamos.

Vamos empapando nuestras rebanadas de pan en leche. Cuanto más secas estén, más capaces serán de absorber leche. Un truco podría ser el calentar en horno a baja temperatura el pan antes de empaparlo en la leche. También ayuda el apretar un poco las rebanadas a modo de esponja facilitando que absorba más leche.

Una vez bien mojadas nuestras rebanadas de pan, las escurrimos un poco y las sacamos.

Las vamos depositando en un plato mientas preparamos la siguiente.

Con el aceite caliente a una temperatura de entre 170 y 180º C vamos a empezar a meter las torrijas. Esa temperatura es la ideal para freír normalmente y nos ayudará a crear una capa crujiente por fuera sin llegar a empapar de aceite nuestra torrija. Si no tenéis termómetro un truco para saber si está en la temperatura adecuada es depositar en el aceite una miga de pan y si sube lentamente es que todavía le falta. Cuando suba desde el fondo de manera rápida ya estará con la temperatura adecuada.

Mojamos en huevo nuestras rebanadas de pan empapadas previamente en leche.

Lo haremos bien por todo.

Escurrimos un poco el huevo y ya está lista para meter en la sartén con el aceite caliente.

La depositamos en la sartén con cuidado de no quemarnos.

Yo las voy ir haciendo de 2 en dos, para que no se nos baje mucho la temperatura del aceite. Cuanto más se baje más se empapará de aceite, y eso no es lo que buscamos, sino que quede crujiente por fuera y jugosa por dentro.

Las tendremos unos 2 minutos por cada lado.

Después de esto las vamos sacando a un plato con papel absorbente.

En ese momento, con la torrija todavía húmeda y caliente, espolvoreamos por encima nuestra mezcla de azúcar y canela. Un colador pequeño nos facilita la tarea.

Y ya quedan listas nuestras torrijas de leche. Puestos a calcular podéis pensar en dos por persona, aunque eso es muy relativo, claro.

Como un plus podéis pasar un quemador por encima para caramelizar el azúcar. De esa forma os quedará una cubierta más crujiente.

Aquí veis la diferencia de aspecto del pan gallego, a la izquierda, más oscuro, y el pan blanco.

Y esto fue todo. Ya veis que no tiene ningún secreto esto de preparar las torrijas de leche.

Pero claro….cada maestrillo tiene su librillo, y estoy seguro que vosotros las preparáis de mil formas diferentes.

Me gustaría que comentaseis como las preparáis vosotros.

Buen provecho internautas, nos vemos en la próxima 😉

Escrito por Juan Bellas

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2 Comentarios

  1. Buenísimas. No hace falta complicarse con postres sofisticados. Este es sencillamente delicioso…

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    Responder

    1. Juan Bellas 14/04/2017 en 21:55

      Cierto. Muchas veces lo más sencillo es lo mejor.
      Gracias por pasarte y comentar.
      Un abrazo.

      Me gusta

      Responder

Me gustaría que opinaras. Es importante para mí. Gracias!! ;-)

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